Podemos destacar que es un hecho que el aprendizaje a lo largo de la vida es continuo. Ya sea de manera intencionada o no, podemos decir que estamos constantemente aprendiendo.
Estos aprendizajes pueden ser de tipo formal, no formal e informal, acreditados a través de una titulación o simplemente almacenados en nuestra mente convirtiéndonos en lo que somos y cambiándonos o dirigiéndonos a cada paso que damos, a la hora de tomar decisiones tanto en la vida laboral como en la personal.
Desde mi punto de vista, me parece muy importante la continua formación del profesorado. Como docentes, nunca dejamos de aprender, nuestros alumnos nos enseñan sin saber que ellos también contribuyen a ser quiénes somos, a replantearnos nuestra metodología o a actualizar nuestros recursos para adecuarlos a sus necesidades.
Es por ello, que el hecho de que cada uno se plantee la necesidad de formación debería ser un requisito en todo docente. El problema es: ¿estamos todos dispuestos a actualizarnos constantemente?, ¿disponemos de todo el tiempo que se necesita para formarse?
Personalmente, intento aprender de los demás, me “copio” de aquellos compañeros que ofrecen una serie de recursos que desconozco y me parecen provechosos para mi formación, pero además intento hacer cursos de formación tanto presenciales como de a través de las tecnologías.
Algunos cursos que hago son de CPR de formación a distancia, los cursos de aprendizaje tutorizados como éste, MOOC… e intento participar en espacios web o redes sociales que suelen ofrecer una gran variedad de recursos, como Twitter, Facebook, PROCOMUN, Youtube…
Hemos de tener en cuenta que nuestros alumnos van cambiando, tienen motivaciones diferentes, aprenden utilizando otros medios y debemos intentar cubrir estas necesidades.
Imagen obtenida de pixabay.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario